Reseña Libro: Horror 3

Horror 3

Autor: Varios autores
Año: 1985 (367 páginas)
Etiquetas: Relato, Terror
Reseña: Kal-El

Sinopsis
La antología de horrores de este volumen, seleccionada por Ramsey Campbell, refleja las corrientes más audaces e innovadoras, que están cambiando radicalmente la imagen de un género cultivado por grandes escritores y cada día más apreciado por la crítica y el público.

Cómo siempre que se trata de una compilación de cuentos, la clasificación es la siguiente:

  • No pierdas el tiempo (*)
  • Entretenido (**)
  • Imperdible (***)
  • Extraordinario (****)

01. Norias: Un relato sobre el juego de la lavandería («Big Wheels: A Tale of the Laundry Game»), Stephen King (**)

Este es uno de esos cuento que te hacen pensar (y dudar) de porque King se encuentra en la posición de escritor de historias de terror.

No hay un solo aspecto del cuento que te haga erizar los vellos de la nuca o que pienses que no te gustaría estar en ese momento y en ese lugar para presenciar cualquier cosa que se salga de lo común.

Veamos: un par de beodos que han termina su turno en las lavanderías donde comparten sinsabores y cargas de trabajo; grandes máquinas de lavado industrial que han que alimentar de manera continua y una vez que han terminado tender la ropa limpia.

Uno de ellos, el que menos se le va a extrañar cuando termines de leer, es el conductor de un destartalado auto que no tiene primera, que está por terminar a medianoche su permiso de circulación a menos que encuentre un mecánico que le ayude a conseguir esa calcomanía.

Encuentran el lugar y su moneda de cambio son un par de paquetes de cerveza… hay una historia secundaria sobre la perdida de una esposa por estar cumpliendo condena y de lo «maldito» que es su nueva pareja.

Y eso es todo. Como muchos otros cuentos de King, lo interesante es el desarrollo de los personajes y las historias que hay detrás de cada uno de ellos.

02. Pesca en la ciudad («City Fishing»), Steve Rasnic Tem (**)

Citas:

«Era un hombre alto y moreno, y la profunda resonancia de su voz hacía que cada palabra que pronunciaba pareciera una orden. Hizo un gesto hacia una serie de herramientas, utensilios y armas—. Cuchillo de caza, pistola, alambre, pólvora, anzuelos y plomos, palos, trampas para animales pequeños, trampa de acero, cuchillo de pesca, estilete, rifle del calibre 22, escopeta, pistola de cañón corto. Necesitarás todo esto para aventurarte en el mundo salvaje. Recuérdalo bien, hijo.»

Un joven padre ve la oportunidad de llevar de cacería por primer vez a su hijo para festejar su mayoría de edad. Lo mejor de todo es que el hijo de su mejor amigo es el mejor amigo de su hijo.

El detallado viaje va desde la salida por la puerta principal de la casa en fin de semana hasta el arribo al coto de caza, que no es otro que el desvencijado, sucio y descuidado centro de la ciudad. Altos edificios con las ventanas rotas y un ambiente cargado de lluvia es el ambiente de recepción para nuestros protagonistas.

03. La ciudad del sol («Sun City»), Lisa Tuttle (***)

Citas:

«La piel era horrible, de un color gris listado con los bordes desgarrados y negros. Pero ¿y el hombre que estaba debajo? Había visto sus ojos. De repente, mientras miraba fijamente la figura, recordó su nombre, tan claramente como si lo hubiera visto escrito en el espejo: Xipe, el Desollado.»

Me parece increíble la cantidad de ocasiones (ahora que lo pienso) donde las historias de terror voltean a ver y buscar algún «extraño» dios de la cultura mesoamericana.

En este caso tenemos a una joven mujer que tan pronto se ha casado con quien parece que debería de ser la única pareja, hasta la misma separación en los más terribles términos. Poco tiempo para pasar de un estado hacia el otro.

Como no podía ser de otra manera, tiene que buscar un trabajo que le permita ir pasándola mientras se estabiliza, tanto mental como económicamente.

El lugar donde llega a dormir, porque es la única actividad que realiza fuera del trabajo, se encuentra en una de las zonas con más mexicanos de cualquier otra barrio de la ciudad. El dato solo es importante para darte cuenta que la entidad que la busca tiene nacionalidad y un objetivo bien definido. Alguien, en algún momento de su vida le pidió ayuda y se negó. El dios menor está listo a cumplir su misión como pago por las plegarias de la víctima primera.

04. Yare («Yare»), Manly Wade Wellman (**)

Citas:

«— Como he dicho, yo aún no había nacido cuando Yare andaba por aquí, pero he oído decir que no era humano, que lo había engendrado algún diablo.»

Vayamos hacia atrás en el tiempo y el lugar es una pobre comarca, asolada de manera frecuente por una extraña entidad que se come todo lo que se encuentra (eso incluye perros de caza) y arrasa con los campos de cultivo.

Un invitado común, conocido por uno de los integrantes del grupo que pretende encerrar o acabar con la bestia, escucha atentamente la historia de Yare (parece ser que es importante que sepas el nombre del demonio) y la posible solución para este problema.

Lo que no le queda claro, es cómo diablos se supone que va a matar a la criatura, que de eso nadie me hablo, es más yo solo vine por invitación para tomar una cerveza fría en esta noche calurosa. Y lo que te han contado de mí, ha sido solo más suerte que habilidad para sobrevivir.

Poco tiempo para tomar decisiones porque los perros de caza vienen de regreso y parece que no vienen solos.

05. Una habitación con vita («A Room with a Vie»), Tanith Lee (***)

Citas:

«El corazón le latía desaforadamente. Eso era, desde luego, lo que daba la impresión de que la estancia también latía, como si tuviera un corazón que se movía rápida y ávidamente.

— Escucha… Oh, Dios mío, estoy hablando a una habitación. Pero tengo que hacerlo, ¿no? Escucha, tienes que dejar de hacer esto. ¡Déjame en paz!

La habitación pareció inmovilizarse.»

No es la primera vez que nos encontramos con un cuento de fantasmas donde lo único que parece que tiene vida propia es una habitación:

Respira al mismo compas que la persona que se encuentra descansando en la cama, huele a leche materna a determinadas horas del día y parece que el exceso de calor le afecta de la misma manera que a la persona que por las noches le cuesta trabajo conciliar el sueño.

Pero si ese no fuera el caso, seguramente no te costaría trabajo adaptarte a la hermosa vista al mar que se deja ver y disfrutar al final del día, cuando el sol desaparece en el horizonte, el cielo comienza a llenarse de estrellas y el ciclo de descanso comienza.

¿Y cuando la paciencia se acaba?

¿Qué le digo a la policía del desastre en que he convertido la habitación?

Final de humor negro.

Luces estrobo en mi cabeza.

Película 1408 (Håfström, 2007). Cuenta la historia de un escritor de novelas de terror (John Cusack) bastante escéptico. De hecho, se dedica a desacreditar fenómenos paranormales ocurridos en supuestas casas encantadas. Aunque no cree en la existencia de vida más allá de la muerte, sus ideas al respecto cambiarán cuando entre en la habitación 1408 del Hotel Dolphin. Hay un demonio que habita en las paredes de la habitación

Cómic El Libro De Las Casas Encantadas (Evan Dorkin, Mike Richardson, Mike Mignola, P. Craig Russell, Randy Stradley y Scott Allie, 2003, Dark Horse Cómic). Ventanas oscuras. Cortinas raídas. Cristales rotos. Voces que retumban en salas vacías, puertas que se cierran con un golpe seco, chirridos a medianoche, llantos de bebés. Descubre los relatos más terroríficos sobre casas encantadas de la mano de grandes autores como Paul Chadwick, Jill Thompson y Mike Mignola, que presenta una aventura inedita de Hellboy.

06. Tejido («Tissue»), Marc Laidlaw (**)

Citas:

«— Ésa es mi mano. La derecha es de mi padre.

— ¿Qué?

— Y el mentón, aquí, es de mi hermana. Eso es…, creo que es la frente de mi hermano… y la nariz también es suya. En cuanto a las ropas… no estoy seguro.

— ¿Y los ojos?

— Son los de mi padre.»

La más importante en la vida no es el trabajo, es la familia. Y el patriarca de esta en particular lo sabe muy bien. Se ha tomado el tiempo de hacer un collage con las fotos de todos los integrantes: madre, padre, tres hijos.

Y como no podría ser de otra manera uno de los hijos responde al llamado del padre a la muerte y entierro de la madre. La novia se junta al viaje.

Una olvidada y descuidada casa con un olvidado y descuidado padre sale a recibirlos que no ha darles la bienvenida. La novia sobra y no todas las habitaciones tienen su cerradura en buenas condiciones.

Primera y última noche que la familia se reúne.

Luces estrobo en mi cabeza.

Película The Thing (Precuela, van Heijningen, 2011). En una remota zona de la Antártida, un descubrimiento de gran relevancia científica se convierte en un problema de supervivencia. La paleontóloga Kate Lloyd llega a esa inhóspita región para colaborar con un equipo científico noruego que ha encontrado una nave extraterrestre enterrada en el hielo, en cuyo interior hay un ser alienígena congelado pero cuyas células están vivas… ¿Recuerdas la facilidad con que el extraterrestre fusiona los cuerpos?

Película The Skeleton Key (Softley, 2005). Después de abandonar su trabajo de enfermera en una clínica, Caroline es contratada para cuidar a un anciano que ha sufrido una embolia, aunque la esposa de éste la acoge con bastante recelo. El matrimonio vive en una siniestra mansión sureña en las afueras de Nueva Orleáns, en el delta del Mississippi (Louisiana). Intrigada por las extrañas costumbres de la enigmática pareja, Caroline decide explorar la casa. Armada con una llave maestra, empieza a abrir todas las puertas hasta que descubre un desván que encierra un terrible secreto.

07. Ámame con ternura («Love Me Tender»), Bob Shaw (***)

Citas:

«No era difícil ver los espíritus de los muertos erguidos en esbeltas canoas, deslizándose en silencio a través de las interminables columnatas y cavernas arbóreas.»

«La práctica de la mímica entre insectos, peces y otros animales parecía fascinarle y volvía a él obsesivamente, entre trago y trago de whisky, su rostro y las orejas dobladas cada vez más rojos a medida que disminuía el contenido de la botella.»

Uno de los mejores de cuentos de lucha contra la naturaleza que te vas a encontrar.

Un malviviente abusivo ha robado un viejo auto acondicionado a los terrenos de los pantanos que forzosamente tendrá que pasar, si lo que pretende es lograr huir del largo brazo de la ley. Tiene varias cuentas que saldar con la sociedad.

Solo que no contaba con que el indicador del tanque de la gasolina no estaba en buenas condiciones.

A partir de este momento, serán sus piernas y una botella de whisky a medio vaciar (a medio llenar, siempre ha sido un optimista) las que le ayudaran a continuar el camino. ¡Qué suerte! Una cabaña habitada por un viejo (¡Viejísimo!) entomólogo que se sabe su oficio al dedillo. Y el muy desgraciado no le ha contado que en la única habitación que la decrépita cabaña tiene oculta a una amiga que está de muy buen ver.

08. Tiempo de reír («Time to Laugh»), Joan Aiken (***)

Citas:

«Una casa grande, construida a mediados del siglo XIX, en un terreno inaccesible, comprada luego, después de la segunda guerra mundial, por una rica actriz jubilada y su marido, director de su compañía, el teniente coronel Jordan.»

«Al acercarse a ella por primera vez, Matt reparó en que olía muy mal; emitía un extraño y fétido olor a vejez seca, falta de higiene y algo peor, y el muchacho pensó que quizá estaba impedida y no podía moverse de su asiento.»

Es de todos sabido que cuando se está en la edad de la calentura (eres muy joven, pues) y que hay descuido de parte de los padres y las amistades no son todo lo que recomendable que deberían de ser: todo se hace fácil de ejecutar.

Y en este caso, el motivador es poder presumir ante el grupo de malvivientes a los que se frecuentan que se ha metido en la casa con peor pinta de toda la cuadra y que se ha logrado sacar algo valioso de ella.

Y si la ventana principal se encuentra abierta, sería muy tonto no aceptar la invitación.

Y contra todo sentido común, la casa cuenta con un habitante. Y además tienen la amabilidad de contarme su historia, que ha pasado con su pareja y su afición a crear los relojes de cuerda más interesante que podrías imaginarte. No lo sabe pero todos los sábados se le da cuerda al reloj que tanto le ha llamado la atención. Mejor no podría ser. O quizás a cualquiera que entre a la casa les diga otro día de la semana, dependiendo de cuando entraron.

¡Espera! ¿Y salieron? Una visita a deshoras a la casa equivocada con los habitantes correctos.

Luces estrobo en mi cabeza.

Pelicula The owners (Berg, 2020). Inglaterra rural, principios de los noventa: los amigos de la infancia Nathan y Terry son inducidos por el sociópata local para robar a los Huggins, un médico anciano y su esposa.

09. Sopa de pollo («Chicken Soup»), Kit Reed (**)

Algo está mal en esta relación: desde que padre murió de manera sorpresiva, madre ha tenido demasiadas atenciones con hijo. A esa edad no es para que se pase todo el tiempo en cama por una simple gripa que seguramente se le olvidaría si saliera a la calle a jugar con los vecinos.

Pero no, una sopa de pollo es lo mejor para sentir alivio. Más un cómic al lado o quizás el televisor en un canal donde pasen películas de serie B.

Estamos hablando de una madre joven y atractiva que seguramente no tardara en conseguir una nueva pareja. La vida sigue.

Pero el tiempo pasa y muy rápido. El chiquillo se ha convertido en un joven atractivo y las visitas de lindas compañeras de escuela se están haciendo frecuentes.

Podría tener una mejor puntuación si el final no fuera tan predecible.

10. El perseguidor («The Pursuer»), James Wade (***)

Citas:

«Camino por calles de aspecto pobre, con sus bloques de pisos y casas antiguas, donde las prostitutas esperan bajo las farolas y se contonean cuando pasas por su lado. Paseo por el parque en las tardes lluviosas, cuando no hay nadie salvo nosotros y los truenos. Camino a medianoche por el rompeolas del lago, mientras el frío viento empuja las olas burbujeantes tierra adentro, para que se rompan en redes de espuma.»

¿Cómo sabe un loco que está loco? ¿O que no está loco?

Cuando se da cuenta que alguien lo persigue, alguien (el mismo de siempre) que se encuentra siempre pisándole los talones. Lo conoce y lo identifica aunque se encuentre en la otra esquina de la calle. Siempre el mismo modo de caminar, ocultando los ojos en un sombrero bien encasquetado en la cabeza.

¿Qué diablos quiere? ¿Y porque los demás no lo pueden ver como lo hago yo? ¿Acaso el resto de la gente es estúpida ante la claridad de la situación?

La persecución continua y continua y continua…

11. Suite nupcial («Bridal Suite»), Graham Masterton (***)

Citas:

«Era un enorme edificio colonial, cuya construcción se remontaba a los años veinte del siglo pasado, con barandillas pintadas de negro, un viejo farol de carruaje sobre la puerta y el suelo del porche formado por losas de piedra. A su alrededor se extendían silenciosos bosques deshojados y montículos rocosos.»

¿Qué puede ser mejor que pasar tu luna de miel en un vieja y atractiva casa tirando a mansión?

Los secretos que se ocultan en la suite nupcial no pueden ser revelados a menos que quieras quedarte con un final ya anunciado donde la policía realiza hallazgos escalofriantes y la protagonistas ha salvado la vida por muy poco.

Nunca el amor había sido tan doloroso en la perdida.

12. Rápido 220 («.220 Swift»), Karl Edward Wagner (**)

Citas:

«Esto es un Winchester del modelo 70 con la cámara adaptada para el calibre 220 rápido. Se trata del cartucho cargado comercialmente más rápido que existe. Dispara una bala especial a una velocidad de 1200 metros por segundo, con una trayectoria absolutamente plana.»

Y sí. El cuento más largo (está dividido en nueve capítulos breves) de todo el libro también es el más entretenido pero poco más.

Resulta que la mitad de los capítulos van con los personajes, hace que cada uno de ellos tenga una vida propia y un pasado bien definido; que tengan relaciones entre ellos (es muy detallado a la hora de las comidas) y uno de ellos posee información que va a ser importante conocerla para saber de qué va el asunto.

A partir de la mitad de la historia y hasta el final, todo (TODO) toma una velocidad que no esperas: los dos personajes principales entran a una cueva en lo más profundo de un bosque que se encuentra en las faldas de una de las muchas montañas del área. El arqueólogo encuentra lo que tanto buscaba, el otro busca la manera de continuar con vida. Perséfone hace una aparición para cerrar la historia.

El porqué del título de la historia se refiere a un arma especial y prohibida por la ley. De su uso tendrás que averiguarlo en el viaje.

13. Cortes de tela («The Fit»), Ramsey Campbell (***)

Citas:

«Era muy alta, y el cabello gris le llegaba hasta la cintura. El rostro curtido era demasiado pequeño para su cuerpo. Cuando se agachó, escrutándome a través de las hebras grises como si yo fuera una mercancía, pensé en un roedor que mira desde su madriguera.»

Una pequeña comunidad en la que habita la tía del protagonista que la visita de manera continua y con cualquier pretexto: las vacaciones de verano, las festividades de fin de año, cualquier motivo es bueno. De esa manera sus padres pueden tener el tiempo y la holgura para hacer sus actividades que les impedirían poder atenderlo.

En los alrededores y cerca de un lago de aguas oscuras habita una excéntrica anciana que tiene una característica muy especial: su habilidad con la aguja y el hilo le permite hacer algunas maravillas que los vecinos no aprecian y si les causan terror. Los vestidos que les hace a las niñas pequeñas cuentan con pelo (su pelo) entre los llamativos que les pone. De un color gris tirando a blanco, solo es visible si le pones mucha atención.

La tensión sexual y la magia oscura van creando un ambiente enrarecido donde lo que ves puede que no sea real o bien que lo real no sea lo que en realidad estás viendo.

14. El hombre cuyos ojos contemplaron la gloria («The Man Whose Eyes Beheld the Glory»), John Brunner (***)

Citas:

«Porque después de lo que vi en aquella luz, amigo mío, no habría sido apropiado volver a mirar el mundo.»

Psylaria es una pequeña isla en en mar Egeo y que pertenece a la que conoció tiempos más gloriosos: Grecia. Y todo lo que hay en ella es pequeña: una escuela, un pueblo, un puerto y (lo que nos interesa) una iglesia.

Los habitantes son huraños con todos los visitantes y nuestro protagonista ha caído por casualidad en esta isla. Es cuando regresa a oficinas cuando uno de sus compañeros tiene una extraña historia que contarle.

En sus años de gloria fue un aficionado a la arqueología y muy bueno, según él.

También la casualidad lo dejo varado en la isla por un periodo medianamente largo de tiempo, lo que le dio la oportunidad de hablar con el clérigo y único responsable de la pequeña iglesia.

En una de sus habitaciones que está en constante trabajo de sacar la tierra para dejar paso a un sótano donde las paredes están repletas de imágenes e inscripciones. Afortunadamente la suerte, el ingenio del visitante y la tenacidad del clérigo dan fruto. La salida apresurada de la isla deja sin final la historia.

Y es por medio de pequeños pedazos de información de ambos hombres que se enteran que el sacerdote salió en busca de pistas a una montaña, lo que ahí encontró y la verdad revelada le cuestan la cordura. Prometeo es luminoso.

15. Lucille lo habría sabido («Lucille Would Have Known»), John Burke (***)

Citas:

«Al cerrar la puerta, Fred tuvo la sensación huidiza de que alguien más entraba en el último momento. Se volvió para contar a los pasajeros. Eran diez, igual que antes. Cinco parejas casadas, como siempre, y un asiento vacío que en otro tiempo ocupó la viuda dominadora que lo sabía todo.»

La historia de fantasmas más rara que vayas a leer. Un grupo de amigos que se reúnen para salir a visitar lugares próximos que tienen algún interés partículas: pueblos con alguna leyenda, la playa, la cerveza…

La principal responsable de que no falta nada en los viajes es Lucille: mujer de amplios recursos para solucionar problemas al vuelo. Claro está, es infaltable en los viajes.

Hasta que la desgracia se hace presente en la forma de una enfermedad dolorosa y mortalmente rápida.

Pero eso no impide que Lucille deje de asistir a estas salidas y cobrar algunas cuentas pendientes.

El cómo es lo aterrador de este cuento.

16. Femme fatale («Femme fatale»), Marianne Leconte (**)

Citas:

«La motocicleta parecía haberse convertido en una bala de cañón que nada podía detener, aparte un muro de acero, y esta idea le aterraba. Eso era lo que iba a suceder si aquella loca no reducía la velocidad, si ella no bajaba en seguida de aquel proyectil mortífero.»

Un mundo post apocalíptico donde las máquinas han dejado de ser algo común y los motocicletas de cromado perfil lo son menos. Y si no tenemos máquinas, pues son aún más raros los jinetes de los caballos de acero.

Sin embargo, existe una amazona que frecuentemente sale por las noches en búsqueda de sangre y combustible; sus víctimas son esas jóvenes mujeres que no tienen otro manera de sobrevivir que dependiendo de la venta de su cuerpo.

El relato nos lleva a las oscuras calles de la desdichada ciudad.

El final es todo menos «natural».

17. Richie a orillas del mar («Richie by the Sea»), Greg Bear (***)

Citas:

«Se irguió de nuevo, agitó los pies para mantenerse a una altura suficiente por encima de la superficie y no tragar más agua.»

¡Cómo abundan los pueblos pequeños!

Está vez la historia se desarrolla en un pueblo pesquero donde los habitantes se conocen muy bien, las agradables casas están separadas por la distancia suficiente para tener que hacer recorridos breves.

Y es en esa distancia donde un matrimonio sin hijos se encuentra de manera frecuente con Richie.

Los tiempos no son fáciles: la pareja aún no se han decidido a tener hijos y parece ser que el niño que les pide leche y galletas cada tercer día es huérfano; no se le conocen padres y nunca se le ha visto con un adulto.

Una sorpresiva tormenta de poderosa fuerza deja en la orilla una enorme ballena y con esto, los eventos se precipitan para mostrarnos la verdadera intención del niño.

Hay que ser cuidadosos cuando tomemos la decisión de cuidar de alguien.

18. Una canción en la fiesta («A Song at the Party»), Dorothy K. Haynes (****)

Citas:

«El cabello de la abuela era gris, casi plateado, mientras que el de la bisabuela parecía un casquete de lana blanca esponjosa. Ambas tenían los rasgos recios de la señora Allison, pero un poco ablandados, deformados por las arrugas, y aunque eran bastante agradables y amables, su presencia malograba la fiesta.»

«Era una canción triste y extraña, con un estribillo en gaélico, y, aunque no estoy segura, creo que trataba de unos hombres perdidos en combate.»

Uno de los dos cuentos imperdibles de esta compilación. Si solo tienes tiempo para un respiro (o que se te corte) este es uno de los obligados.

El tiempo pasa y de ser hijos de familia, pasamos a ser padres.

Y en ese tiempo, los gustos son otros.

La hija mayor de nuestra protagonista esta volada por una canción que es frecuente escuchar en la radio y la televisión. Curiosamente el cantante no es de su interés. Vaya niña rara.

Y es cuando escucha la canción que la joven convertida en madre tiene en su cabeza una feroz avalancha de recuerdos que pensaba había dejado bien ocultos entre capas de datos inútiles.

De regreso a la vida familiar, a sus recuerdos de escuela y las amistades que tenía.

De regreso a la fiesta de cumpleaños de la niña rica del pueblo.

A sacar los mejores vestidos y modales para hacerse presente.

Y la madre de nuestra festejada hace el honor de cantar. El error ocurre cuando a nuestra protagonista se le ocurre preguntar de donde proviene esa melodía, que la letra no le ha gustado tanto.

– No lo recuerdo, por más memoria que hago, no la recuerdo. Quizás mi madre lo sepa. Puedes preguntarle.

Es la búsqueda de esta respuesta lo aterrador de este final.

19. La única salida («One Way Out»), Felice Picano (****)

Citas:

«Eran unas cajas bajas y aplanadas, curvadas hacia algún vértice indefinido en tres cuartas partes de su longitud. No tenían luces, ni cromados decorativos de ninguna clase, ni cristales…»

Este es el segundo cuento imperdible.

Todo comienza con una caminata por un camino en condiciones más o menos aceptables: hay baches no muy profundos, pero si no se conduce con cuidado, es muy posible que te quedes sin una llanta.

De repente un auto sin ruedas (¡!) y de indefinible color aparece a velocidad de bólido y se detiene a tan solo algunos metros de nuestro personaje. De el bajan un par de sujetos la mar de sospechoso con algunos aparatos raros en las manos.

Algo colocan en un claro del bosque y salen despedidos de nuevo en su auto.

«¡Al norte! Tengo que moverme al norte.»

Este pensamiento será el motor del resto de la historia.

Tal parece que la radiación de un bombardeo atómico respeta fronteras por que será al norte, muy al norte, donde se encuentra la salvación.

El camino está lleno de personajes raros y a los que les faltan partes del cuerpo.

El final del camino (recuerda, siempre al norte) no trae consigo el tan ansiado alivio.

Luces estrobo en mi cabeza.

Película La escalera de Jacob (Lyne, 1990). Narra las secuelas que sufre un soldado que participó en la guerra de Vietnam. El cartero neoyorkino Jacob Singer intenta evitar que los jirones de su vida terminen de deshilacharse. Lo acosan incesantes flashbacks de su primer matrimonio, de su hijo muerto y de su periodo de servicio en Vietnam. En su nueva esposa busca un asidero hacia la lucidez, pero la línea entre la realidad y el delirio se hace cada vez más delgada.

20. Simbiótico («Symbiote»), Andrew J. Offutt (***)

Citas:

«Naturalmente, lo hicieron de nuevo, y muy pronto, con algunos refinamientos estéticos.

Al cabo de varios meses y varias mujeres jóvenes, Philip observó que el apetito de Joe iba en aumento.»

Existe vida extraterrestre y se encuentra entre nosotros. No están buscando nuestra amistad pero si alimentarse de lo que sentimos: la alegría, la tristeza, la depresión… y sobre todo del dolor, el tuyo y el ajeno.

Un asesino múltiple se encuentra libre en la ciudad y no es posible identificarlo, la policía no sabe si se trata de una sola persona o de alguien que este copiando la manera de trabajar de otros… los asesinatos han comenzado primero por los hombres y las mutilaciones son pocas, sin embargo el sufrimiento ha sido largo.

Ahora se encuentran cuerpos destrozados (parece ser que sin usar ningún tipo de instrumento) de mujeres y niños y los cuerpos se van acumulando hasta ser una pila bastante grande.

El último cuerpo que llega a la morgue tiene una historia muy distinta que contar…

Luces estrobo en mi cabeza.

Película Possessor (Cronenberg, 2020). Tasya Vos es una agente de una organización secreta que utiliza implantes cerebrales para controlar el movimiento corporal de otras personas, obligándolas a cometer asesinatos que benefician a toda clase de peces gordos del mundo corporativo. ¿Qué pasaría si la mente del cuerpo que estas ocupando es más agresiva que la tuya?

Reseña previamente publicada en El color que vino del espacio.

Libro:

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