Especial: Spider-Man en el MCU (2016-2021)

spidey

Por Hugo C.

Más allá de renovaciones de contrato y conflictos varios, el ciclo “básico” de Spider-Man en las pelis del MCU parece haber terminado. ¿Seguirá en Sony, compartiendo universo con Venom? ¿Tendrá otras tantas películas en el MCU? ¿Terminará tocando la guitarra en la calle como Kevin Spacey? Eso el tiempo lo dirá, pero entretanto aprovechemos para refrescar el recuerdo de las seis películas del MCU por las que pasó el trepamuros. Ojito: hay spoilers de todos los colores, en especial para quienes no hayan visto aún las películas más recientes.

¿Me equivoco, o la muerte de la tía May es similar a la del clon de Spider-Man en los cómics? Ups, me adelanté un poco. Comencemos desde el principio, con…

1. Captain America: Civil War (2016)

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Spidey entra al MCU in medias res y de artista invitado. Lo de in medias res (o “en mitad de la cosa”) no es sólo porque recién entra pasada la marca de la mitad de la película, o sea, con la historia ya en desarrollo, sino porque se nos ahorra su archisabido origen –la araña radioactiva, la muerte del tío Ben, bla bla bla– y se nos lo presenta a través de la “entrevista de trabajo” a la que lo somete Tony Stark, que recluta a Spidey para luchar de su lado en la “guerra civil” de los muñecos estos (un cisma entre los héroes del MCU que es similar al del evento Marvel de los cómics pero con muchos, pero muchísimos menos personajes). Spidey aparece en dos escenas: la primera, cuando Stark se aparece en su apartamento para reclutarlo, y la segunda, ya en Alemania, cuando el trepamuros hace quedar a Falcon y el Soldado de Invierno como dos papanatas, y trascartón se le ocurre utilizar un truco de “esa película viejísima” llamada The Empire Strikes Back (1981) para pararle los pies a Giant Man. Un buen comienzo para Spider-Man en el MCU.

En esta película debuta la tía May del MCU, que no es la vieja decrépita de los cómics más cerca del arpa que de la guitarra, sino Marisa Tomei, que si bien tampoco se cuece al primer hervor, al menos no parece desintegrarse con cada paso que da. Por otra parte, hay que decir que en esta primera entrega Stark lo forrea un poco al pobre Spidey, llegando a llamarlo “¡Calzones!” delante de los demás héroes al comienzo del combate del aeropuerto, aunque bueno, esas cosas son parte de lo que es el personaje de Stark. Más adelante, la película recrea el momento en que, en el cómic original, Spidey recibe un golpe y Stark lo obliga a retirarse de la lucha. Qué tierno. Pero bueno, en Civil War Spidey es, a lo mucho, una nota al pie ya que el conflicto que interesa al espectador corre por el lado de Stark y Steve Rogers.

Un detalle importante: Peter Parker es aquí un adolescente de preparatoria que recicla electrónicos y se cose sus trajecitos para salir a combatir el crimen. Stark le prepara un nuevo traje con tecnología similar a la del suyo y una inteligencia artificial propia.

2. Spider-Man: Homecoming (2017)

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Peter termina la secundaria y tiene que llevar a su novia al baile de egresados, pero hete aquí que su novia es la hija de Adrian Toomes (Michael Keaton), un chatarrero pobre y alopécico que forzado por las circunstancias decide juntar cuanto cachivache han dejado los Chitauri tirado por las callecitas de Nueva York –¡cómo le sacan el jugo a ese asunto!– para convertirse en el Buitre, una especie de superchatarrero. (Aclaremos que en un principio Toomes hacía su trabajo honradamente, juntando la basura que han dejado los Chitauri hasta que el Comité de Limpieza lo deja fuera del negocio.) Spidey decide frustrar los planes de su suegro, pero éste descubre su identidad. En esta película aparecen por primera vez sus amigos Ned (Jacob Batalon) y MJ (Zendaya); el primero es un pesado que también descubre la doble identidad de Peter y no hace más que babearse todo el tiempo, y la segunda es una flaquita mala onda que se cree el regalo de Dios al mundo. Por supuesto que al final de la película la noviecita afroamericana se ha tomado la nave del olvido, dejando abierta la puerta para que Peter se busque a otra.

Toomes termina yendo a la cárcel, pero no revela el secreto de Peter. Una cosa que llama la atención de esta película es que Peter se alinea con Tony Stark, un ricachón, y combate a Adrian Toomes, un chatarrero pobre pero trabajador (y buen padre). En cuanto a los secundarios, tenemos el regreso de la tía To-May, quien al final de la cinta descubre la doble identidad de Peter. (Aparentemente, el Peter Parker del MCU no es muy bueno para mantener ese tipo de cosas en secreto.) También tenemos a Tony, Happy y un cameo de Pepper en los intertítulos.

En cuanto al traje: en esta película descubrimos que como Peter es aún un principiante, Stark le ha bloqueado las funciones avanzadas del traje. Sin embargo, eventualmente Ned se las desbloquea.

3. Avengers: Infinity War (2018)

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Otra ensalada de actores y personajes de otras películas, esta vez unidos contra la amenaza de Thanos, un tipo que quiere cargarse a la mitad de los seres vivos de todo el universo. (Me pregunto si eso también incluía a los árboles, ya que si bien no vimos que se desintegraran, sí vimos cómo Groot se hacía polvo. Aunque a lo mejor fueron las termitas, quién sabe. Pero da para pensar…) La película se centra en Thanos y en su cruzada para obtener las Gemas del Infinito. Spidey juega de héroe novicio, que busca probar su valía ante su mentor. Es así que combate a los esbirros de Thanos (los del Orden Negro), primero en Nueva York –tratando de evitar que se lleven al Doctor Strange– y luego en el espacio –ya que no pudo evitar que se llevaran al Doctor Strange–, y más tarde al mismísimo Thanos en su planeta natal (el de Thanos) junto a Stark, Strange y los Guardianes de la Galaxia que han quedado vivos, es decir, aquellos que no son Gamora. Todo muy lindo, pero al final de la película el trepamuros es desintegrado por el chasquido junto a uno de cada dos seres vivos en el universo.

4. Avengers: Endgame (2019)

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Spidey permanece ausente en esta película hasta los minutos finales, cuando cinco años después Hulk hace regresar a los héroes (y a los demás seres del universo que habían sido desintegrados) para luchar en la batalla final contra Thanos. El tipo va de acá para allá revoleando sus telarañas como si estuviese en New York… pero no, no está en New York sino en medio del campo. ¿Me quieren decir de dónde cuelga sus telas? Poco creíble, pero la alternativa era ponerlo a jugar al Nintendo o a empollar para el examen de química orgánica que debió haber tomado hace cinco años. Cuando Tony Stark usa el guantelete cósmico a costa de su vida, Spidey está allí para derramar una que otra lágrima ante su mentor agonizante. De nuevo, es aquí un condimento pero no el plato principal.

5. Spider-Man: Far from Home (2019)

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Quentin Beck (Mysterio) es aquí un ex-empleado de Industrias Stark que embauca a Spidey haciéndose pasar por un héroe de otra dimensión en busca de ayuda. En realidad, Mysterio quiere hacerse de un chisme llamado EDITH, que el finado Stark le legara a nuestro simpático pero crédulo héroe. Todo esto coincide con un viaje de egresados en el que otra vez nos topamos con Ned y MJ. También está Happy, y Nick Fury e incluso Maria Hill, pero al final resulta que no son ellos. Ojo, Happy sí es él, pero los otros dos que mencioné no. O sea, no son Happy pero tampoco son Fury o Hill. En fin. Al final de la película, Beck muere pero arma las cosas de tal manera que parezca que Spider-Man es un asesino y las cosas pintan mal para el trepamuros –que acaba de ponerse de novio con MJ, que no es Mary Jane pero es lo que hay– cuando J. Jonah Jameson (J. K. Simmons) revela su identidad “civil” al público en los minutos finales.

6. Spider-Man: No Way Home (2021)

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Ahora que hasta el lechero sabe que Peter Parker es Spider-Man, éste decide pedirle al Doctor Strange que vuelva el tiempo atrás, pero (¡ups!) la gema del tiempo fue destruida por Thanos (fuera de cámara) en Avengers: Endgame, así que Strange realiza un hechizo que hace que todos se olviden de la doble identidad de Spidey. Por supuesto que algo sale mal y los villanos de las películas de la Sony comienzan a caer al MCU. Esto es por lejos lo mejor de la película: volver a ver a Alfred Molina como Otto Octavius y a Willem Dafoe como Norman Osborn –y a los Spider-Men de la Sony, o sea, Tobey Maguire y el otro.

Ojo que No Way Home no es perfecta: hay una o dos (o diez) cosas que hacen ruido, como por ejemplo el que Ned ahora pueda conjurar portales usando el anillo de Strange, el que muuuy convenientemente hayan acertado a traer sólo a los Spider-Men de la Sony y no, por ejemplo, al Spider-Man de la Tierra 697548 –en la que Spidey es interpretado por Santiago Segura– o la estúpida muerte de la tía To-May. ¿Cómo, la estúpida muerte?, dirá alguien que aún no haya visto la peli. Es que sí, también le dan el pase a la Tía To-May, pero no importa mucho ya que al final el hechizo se corrige y ya nadie se acuerda de nada. Peter pierde todo y debe recomenzar desde cero. De haber una nueva entrega, debiera llamarse Spider-Man: Homeless.

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Y así termina esta etapa preliminar de Spider-Man en el MCU. Respecto a las películas, sí, las he disfrutado, algunas más, otras menos, pero no me ha parecido que ninguna fuese un bodrio intragable a la altura (o profundidad) de Daredevil (2003) o Elektra (2005). (Je, pensaban que iba a decir Catwoman o Suicide Squad, ¿verdad? Pues no. Pero también.) De las tres películas “solistas”, la más floja me pareció Far from Home, la más entretenida –no tanto por el guión sino por el fanservice–, No Way Home. A mi parecer, Far from Home es a Spider-Man lo que Iron Man 2 (2010) fue a Iron Man.

Me parece que en las tres ha habido oportunidades desperdiciadas, y que todas, sin excepción, hubiesen podido ser mejores de haberse trabajado más el guión de cada una de ellas. Pero tal vez sea debido a que este Spidey no es el Spider-Man de los dibujitos de los años 60 y entonces no hay manera de que termine de caer bien del todo. Eso sí, hay que admitir que en sus películas se las hacen pasar negras: en la primera pierde a su noviecita (que no se muere pero se va a vivir a otra ciudad), en la segunda lo engañan como a un niño y además lo hacen pasar por asesino, y en la tercera le matan a la tía To-May y lo dejan solo como Luthor en el día del amigo. Aún así, estas películas tienen unas cuantas cosas que destacar:

– Peter está aún en la preparatoria.
– Vive con una tía de una edad más razonable que la de los cómics originales. (Si es la hermana de uno de los padres de este Peter que no llega a los 20 años, no hubiera cerrado una May geriátrica.)
– Tiene un interés amoroso que no es Mary Jane Watson ni Gwen Stacy, que aparecerán más tarde en su vida y no son amores de prepa.
– Es el protegido de Tony Stark, quien le proporciona acceso a su tecnología y lo convierte, de facto, en Iron Man 2.0.

Esto a algunos les ha gustado y a otros no tanto, pero según parece, eso cambiará en el futuro. De acá en más, el tipito será como lo recordamos de la época de los dibujitos animados de los años 60, es decir, sin tía May, sin Ned ni MJ ni Mary Jane ni Gwen Stacy, ni relación alguna con Tony Stark, que de todos modos ya no está entre los vivos. Como siempre, recordemos que el MCU no es ni el universo Ultimate ni el de los cómics (616), pero puede tener elementos de ambos. Como sea, esta etapa se cerró y ya está, ya fue. De aquí en más tendremos un nuevo status quo en el que:

– Peter ya no está en la preparatoria y tendrá que conseguir un trabajo. (Posiblemente con J.J., que de todos modos no se acuerda de nada.)
– La tía To-May está bajo tierra.
– MJ ni se acuerda de quién es Peter Parker, ni de los 20 dólares que le prestó la semana pasada. Lo mismo pasa con Ned, menos mal.
– Spidey ha vuelto a coserse sus trajecitos.

Así que aquí no ha pasado nada. Puede haber algún flashback con la tía o Ned o MJ o incluso Happy, pero lo dudo. Esto que se viene puede parecer un reboot (y técnicamente lo es) pero es más que nada la consecuencia natural de lo que ha transcurrido en estas películas. Está bueno que se las hayan arreglado para ir manteniendo una continuidad bastante coherente durante no tres o cuatro, sino seis películas. No es tan fácil, amigos. Si no me creen, pregúntenle a la competencia.

Nos vemos en los comentarios.

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